El pasado viernes 18 de noviembre desembarqué en la ciudad más increíble que mis ojos han visto jamás.Sus infinitas tiendas,sus edificios que cubren el cielo,su gente deambulando de un lado a otro...Supongo que nunca conoceré lugar más inmenso que este.Con la intención de comenzar mi aventura me sumergí en sus interminables calles,y me senté a escuchar
el indiscutible ruido ensordecedor.Despuésde unas horas quise acercarme hasta un
sitio de lo más agradable y fresco que
se hace llamar "Central Park".Al caer la
noche,esta ciudad se iluminó por completo
y todo parecía más tranquilo y silencioso,
aunque realmente no lo era .Durante
un preciso instante contemplar aquella
escena generaba un sentimiento de libertad
completamente diferente .
En lo que a mi respecta pienso que Nueva York
se te cuela dentro y nunca sale puesto que su encanto individual es maravilloso .Del mismo modo creo que algunos aspectos son mejorables,como la visible contaminación y el abarrotado tráfico.En definitiva y ante todo sigo opinando que es un rincón de la Tierra indescriptible al igual que inolvidable.

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