¿Y tú que piensas,
delicado sueño de mi alma?
Siendo mi único consuelo,
como el observar el atardecer desde el cielo.
Y tú, que permaneces quieta,
aún escuchando a la brisa
a lo lejos caminar.
Te recuerdo en el último otoño.
Eras mi corazón en calma.
Tu mente vacía,
cómo el silencio ente dos suspiros,
como dos arco iris mojados.
No hay comentarios:
Publicar un comentario